Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo hubo respuesta.
Valentina permaneció en silencio, como si aquellas palabras hubieran pasado junto a ella sin dejar huella.
«Solo acompáñame a cenar un momento, Sa», insistió Alejandro una vez más.
«Mi cuerpo ya está aquí, Alejandro», respondió Valentina con indiferencia. «Todavía puedes verlo, ¿no?»
La frase era simple, pero la frialdad con la que la dijo at







