Capítulo 93— Nunca dejé de hacerlo
Narrador
Estaban envueltos en el silencio tibio de la habitación, aún con la piel húmeda, los cuerpos entrelazados y la respiración enredada. Drakos la sostenía entre sus brazos, como si soltarla significara perderla otra vez. Su mano recorría su espalda con una ternura que contrastaba con todo lo que acababan de hacer.
Ella tenía la cabeza apoyada en su pecho, los ojos cerrados. Pero él necesitaba hablar.
—Te amo —susurró, con la voz tomada —Nunca dejé de ha