Giovanni no debería de estar allí, no después de haberse repetido una y otra vez que debía mantenerse alejado de Mia. Pero era como si, sim importar lo que decidiera hacer, al final terminaba junto a ella. Era como si ella ejerciera una fuerza atracción a la que le era difícil resistirse.
Ella encendió las luces y caminó hacia la cocina. Su mirada se desvió a sus caderas, parecían moverse como si estuvieran yendo al compás de una música. Sacudió la cabeza, no estaba allí para empezar a fantasea