XI. Locura familiar
Unos hermosos ojos azules me observan fijamente, sentía que mis mejillas iban a explotar… En eso, me doy fijo mi vista en todas partes.
Creo que para Nathaniel y para mí, es imposible evitar sentir esa atracción y esa clase de necesidad que teníamos el uno por el otro, hasta se podría decir que fue casi imposible con caer en la tentación.
En la cabeza hay unos globos de diferentes colores, que me imagino que son luces para la noche, una gran mesa con diferentes aperitivos los que podía ver a s