La paz que brindaba el bosque era única, cierto que podía parecer un lugar aterrador con sus enorme arboles y poca luz, pero con Carlos sujetando mi mano solo podía sentirme relajada
- mira Carlos- señale un lago que se miraba entre unos árboles - vamos-
El lugar era precioso, el agua era cristalina, había unas rocas grandes en la orilla que podían servir de asiento, pero nos sentamos en el abundante pasto que cubría el suelo.
- ¿Es parte del terreno? -
- sí, dijeron que había un lago que lo hic