Finalmente, respiró hondo, abrió la puerta y entró.
Él estaba junto a la larga hilera de ventanas, con un pincel en la mano,trabajando en uno de los cuadros que había estado apilado a medio terminar en la cabaña. Ella se acordaba de él, era una escena en la nieve, un paisaje solitario y desnudo que lograba atraer la atención. La combinación de tonos blancos, fríos azules y plateados reflejaba un cierto aire de desafío.
Pensó que el cuadro se adecuaba perfectamente a la situación, ya que un imp