capítulo 37: límites.
••Narra Erika••
Mi cuerpo se sentía pesado, cansado. Los ojos me ardían al parpadear. Estaba en la cama de Derek, cubierta por las sábanas.
No sé en qué momento terminó la reunión, ni siquiera recordaba volver a casa. Creo que me quedé dormida en los brazos de Derek.
Recuerdo abrazarlo, rozar mi nariz contra la piel de su cuello, aspirar su aroma. En el momento en que me había sentado sobre su regazo, me llenó de esperanzas. Él me quería, por más que intentara negarlo o fingirlo, yo me