Capítulo 42: Seduciendo al cruel esposo.
Me puse la lencería de encaje que mejor traje, rojo pasión. La cual no recuerdo haber metido en la maleta, pero algo me dice que Carla tuvo que ver con eso.
Las manos me temblaban, las piernas me temblaban, el estómago me dolía. Todo gritaba: nervios.
Estaba nerviosa porque yo daría el primer paso. Estaba nerviosa porque Derek me vería medio desnuda. Estaba nerviosa porque, si las cosas salían bien, lo volvería a sentir dentro de mí, abriéndome, llenándome.
Me palmee los cachetes como