Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo logré procesar las últimas palabras. No, aún peor, mi mente había dejado de funcionar como era debido. Era como una computadora con un virus.
―Y por eso me golpeó. Él ya me había levantado la mano antes, desde nuestra noche de boda. Porque sé que él esperaba a una virgen de veintinueve años, pero Erika, yo no lo era. Había dejado de serlo hace mucho tiempo, desde la universidad ―Tomó mi mano, la cual sentí fría.No sabía que sentir en estos momentos. Mi mejor amiga se ha






