115: Llamadas inesperadas.
Mientras la brisa mañanera entra por las ventanas de la SUV, Lavinia cierra los ojos. Nina ha estado inquieta, ella igual. Ambas piensan que se trata de Calixto, pues nadie se quedará tranquilo hasta que esté en las mazmorras, pero la verdad, es que su instinto de Alfa le susurra que algo peligroso se aproxima.
Mira hacia su mejor amiga, le toma la mano y ambas se dan una sonrisa a medias. Esther dijo que esperaría hasta el último momento para saber si debe inscribirse o no, y con razón.
Al lle