Margot
Siempre he leído a los protagonistas de mis libros favoritos hablar de los besos. De cómo son capaces de poner el mundo de una persona de cabeza. De la sensación de hormigueo que generan dentro del cuerpo, del ansia, la necesidad y el placer que estos pueden generar. Debo admitir que hasta la fecha solo había experimentado lo último al momento de besar: placer. Me gusta besarme con un buen besador, es un buen pre y hace que me caliente, pero todo ese cúmulo de sensaciones de las que la g