Margot
Desde ahí la cena se vuelve cada vez más cómoda y fácil. Hablamos sobre nuestros autores favoritos, los libros que menos nos han gustado y los que no nos cansamos de leer. Hablamos por tanto tiempo que no es hasta que el mesero se acerca con el postre, que me doy cuenta que no he hecho ninguna de las preguntas que vine a hacer.
— Creo que me hubiese gustado tener hermanos con los que compartir mi opinión sobre muchos libros— Dice Jayden trayendo mi mente de nuevo a la realidad.
No paso po