Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche era fresca el viento dejaba como obsequio, pequeñas hojas y flores secas atoradas en los grandes ventanales del hospital de la fundación Sagrado Corazón que los Gastrell administraban, Andrómeda leía con gran amor el cuento de Ricitos de oro al pequeño Jayden que la escuchaba con atención, Jacob esperaba fuera de la habitación custodiando la puerta, Altair había decidido acompañar esa noche a su amada para conocer







