Al día siguiente vi a mi prima Sandy, estábamos charlando en su casa, era bastante tarde, por lo que me quedé a cenar con ellos, era una despedida, ya que me iba por un mes.
Mis sobrinas me estaban pidiendo unas muñecas que acá no se conseguían, Sandy las retaba por pedir, yo les iba a comprar la colección completa, si las encontraba.
Suena mi celular.
-No estás en tu casa.
-Estoy con Sandy.
Le respondo con naturalidad.
-Estoy en la puerta de tu casa.
-Dijiste que me ibas a llamar.
-Estoy acá.