Por Antonella
Cuando las nenas se enteraron que finalmente convivimos con su padre, quisieron quedarse a dormir en casa.
Fabrizio no estaba muy convencido, porque apenas me podía mover, pero yo no tenía problema.
Me faltaban 3 días para que se cumpliera la semana 40, es decir, para la fecha estimada para que naciera mi bebé.
Nahiara se desvivía en atenciones por mí.
Le encantaba estar al lado mío y demostrar que ya era toda una mujercita..
El viernes Fabri pasó a buscarlas por la casa.
De pasad