Por Antonella.
Fabrizio sabe llegar a mi alma, aunque luego siempre me lastime y yo sigo cayendo a sus pies, muriendo en sus brazos y perdonando siempre.
-En una familia no hay traiciones ni infidelidades, no tenés ni un milímetro de error.
Dije, siendo clara y sincera.
-Voy a vivir solo para hacerte feliz.
-También tenés que hacer feliz a tus hijos y son tres.
Él asiente con la cabeza, mientras me acaricia la panza, luego sus manos se deslizan por mi piel.
-Te amo, por tu piel, con tu piel lle