Minutos después….
Luego de leer algunos párrafos dando detalles de algunas cláusulas, llegó el momento que todos esperaban:
— En pleno uso de mis facultades, he tomado la decisión de que la heredera universal de toda mi fortuna, sea mi hija Alicia.
Diana enseguida se levantó del sillón y alzó la voz molesta:
— ¡Eso no puede ser! Antonio no pudo dejarle todo a Alicia, porque Alba también es su hija y ella tiene todo el derecho a recibir la mitad de su herencia.
Alba estaba muy apenada con la r