Con una patada en su estómago logré alejarlo de mi mientras corrí hacia el mientras veía como se convirtió en un lobo. Intento tomarme desprevenida pero aunque sea fuerte lo hace más lento conmigo. Lo tomé de la cola hasta lograr derribarlo. Cuando mis manos lo sujetan del cuello un fuerte quejido sale de mi cuando el viejo lobo me muerde el hombro.
—¡No te metas en esto maldito anciano.
Al tomarlo de su pata frontal esta se fracturó cuando le hice una llave, toma su forma humana mientras sujet