Mundo ficciónIniciar sesiónPov Aiden.
dolía, mirarla así dolía como nunca imagine, era un dolor que no tenía palabras, que no tenía comparación.
Escuchaba sus llantos ahogados, observaba su mirada de desesperación y súplica y yo no podía hacer nada, ¡nada maldita sea! Eso me quemaba por dentro como fuego, no pude resistir más y solt







