—Claire, no sé qué te imagínate como sería cuando decidiste venir, pero… —Ella se acercó a él abrazándolo por el cuello.
—Sé que me equivoqué, Alex. No debí dejarte, si pudiéramos olvidar todo y volver a empezar. —Él la tomó de las muñecas. En otro tiempo le habría reclamado muchas cosas y le habría dicho como se sintió cuando ella se fue y fue peor cuando decidió salir con otro hombre. Pero ya nada de eso le importaba.
—Estoy casado, Claire —era mejor dejar claro todo de una vez— Me enamoré de