Kairi suspiró pesadamente mientras veía el ya familiar paisaje a través de la ventana del carruaje que la estaba transportando de vuelta a Lennox, el precioso lugar de donde venían sus pesadillas.
Una vez que Meredith se calmó lo suficiente para dejar de llorar, la reina la dejó a cargo de Shiry para ir a hablar con su padre y su hermana e informarlos de la situación y que necesitaba viajar a su otro reino de inmediato. Ellos se mostraron preocupados y quisieron insistirle en que esperara para