Por una hora o dos, Kairi solo se sentó en la cama de la habitación real, mirando a Tristan interactuar con su hijita. Él era bastante torpe con ella en sus brazos, pero cuidadoso, en realidad se estaba esforzando mucho. Shiry parecía cómoda con él, lo miraba con mucha curiosidad, pero estaba confiada y tranquila. Quizás le llamaba la atención ver a alguien tan parecido a ella, aunque no estaba segura de sí podía reconocerse a sí misma cuando la ponían delante de un espejo.
Pronto, la pequeña