Capitulo 51: Adán se reconcilió con su esencia.
Adán pierde la noción del tiempo. Corre junto a su lobo Zeus, saborea la libertad y siente el aire fresco golpeando sus cuerpos. Al caer la noche, duermen en una cueva cerca del río; Zeus envolvía a su parte humana, protegiéndolo del frío con su pelaje y calor espiritual.
En Luna Plateada, el conde Valerius observaba a Dorian con curiosidad y lo cuestionó:
—Joven Alfa, ¿ese Delta es tu amigo?
Dorian habló con sinceridad, con la mirada puesta en el horizonte:
—Sí, lo es. Desde el jardín de infan