Durante toda la mañana, Ava no pudo sacar de su cabeza ni un solo instante la extraña actitud de Mateo, ¿Qué era lo que estaba sucediendo?
Mientras desayunaban, Lola la notó extraña, inquieta, enseguida se acercó a ella para ver qué era lo que pasaba.
—Mi niña, ¿Qué es lo que te pasa? —La nana la conocía perfectamente, y tan solo al verla se dio cuenta de su estado de ánimo, aunque Ava trataba de disimularlo.
—No es nada nana. —No quería preocuparla, ya había tenido demasiado durante su secuest