Mateo alcanzó a detener a Ava antes de que subiera a un taxi.
—Espera bella, te juro que yo no sabía que era Camila. —Exclamó desesperado.
—Lo siento pero no te creo Mateo, salías con ella a todos lados. —Ava no estaba enojada con Mateo, era una profunda decepción lo que estaba sintiendo en ese momento.
—En verdad amor no lo sabía, para mí, Camila no es más que mi secretaria, no tengo otro interés en ella, no volvamos a lo mismo, por favor mírame, dime que te has dado cuenta de que soy sincero.