Después de esto la chica que acompañaba a Ava salió del departamento, Ava se sentó con las piernas abiertas sobre Mateo y lo besó, él estaba ansioso, no poder tocarla en el estado de excitación que estaba, era demasiado para él.
Ava se levantó y soltó sus ataduras, él inmediatamente se levantó y la abrazó, ella besó el lóbulo de su oreja, después le habló con una voz sensual.
—Buon compleanno amore.
Él sonrió, con esa sonrisa torcida y sexy que derretía a cualquiera, dispuesto a disfrutar de su