Tadeo escuchaba lo que sucedía por los pequeños micrófonos ocultos, colocados dentro de los pendientes, llamó de inmediato a Mateo para decirle lo que estaba sucediendo, Mateo a su vez avisó inmediatamente a los hombres que estaban cuidando a Ava, quienes para no levantar sospechas se habían quedado fuera del lugar, cuando ellos entraron encontraron la mesa estaba vacía.
—¿Dónde están las personas que estaban en esa mesa? —Preguntaron desesperados al mesero.
—Salieron por la parte del canal, se