Ava notó la actitud extraña de Mateo, lo sentía inquieto, recostó su cabeza en su pecho mientras lo abrazaba.
—¿Pasa algo amore?
—No bella, todo bien.
—Te noto extraño, ¿Seguro que está todo bien?
—No pasa nada, solo estoy algo cansado.
Ava intuía que algo le preocupaba, lo conocía demasiado bien, haría lo posible para que se olvidara por un momento de los problemas, llegaron a Miami por la noche.
Enseguida se dirigieron directo al hotel a dejar el equipaje para después ir hacia el restaurante,