Valeria.
Miraba el amanecer con nostalgia. Los primeros rayos de sol acariciaban el horizonte, iluminando la habitación con una luz cálida pero tenue. Sentía un nudo en la garganta al recordar a mi padre. Pronto se cumplirán cuatro años desde su muerte y aún no sabemos quiénes fueron los responsables. Su muerte quedó impune, igual que la de mi padrino Jovanny. La tristeza siempre estaba presente, pero esta vez venía acompañada por el miedo. Me invadía el pánico de perder a Alberth o a mi nana,