Cuando Richard se fue, Cooper continuó con su desayuno soportando el incómodo pequeño problema entre sus piernas, cuando terminó se levantó la mesa limpiando todo hasta dejar cada centímetro impecable, llevó sus platos al fregadero y ya que Richard casi no había tocado su comida optó por colocarle un plástico y guardarla en el refrigerador.
Aunque no tenía memoria sobre nada acerca de su vida en lo absoluto su cuerpo se movía como si estuviera acostumbrado a hacer esa clase de actividades coti