—Ron... más fuerte... no te detengas...
El jadeo de Felicya, que resonó en el video proyectado, dejó a todos los presentes completamente atónitos.
En la enorme pantalla podía verse claramente a Felicya debajo de Ronan.
Ambos estaban completamente desnudos.
Los invitados comenzaron a murmurar entre ellos, incapaces de ocultar el desprecio con el que ahora miraban a Ronan y a Felicya.
En un rincón del salón, Devan observaba la escena.
Una leve sonrisa apareció en sus labios.
En sus ojos brillaba