Capítulo 23 – Nos vamos a Berlín
Alexander
Una semana fuera fue suficiente para que las cosas se pusieran patas arriba. Por más que disfruté de cada minuto que pasé con Evelyn, alejarme así fue una pésima idea. Necesitaba resolverlo todo, poner a unos cuantos malditos en su sitio. Eso sucedería en Berlín, Alemania.
Oí que la puerta del dormitorio se abría, pero la llamada era importante. Sentía los ojos de Evelyn puestos en mí, solo que el tiempo corría y no podía perder el vuelo. Pero, como si