“Puedes fingir todo lo que quieras, pero una mirada acaba confesándolo todo”
Desde de que Alexander y Neyra se separaron, ninguno de los dos pudo remplazar al otro. Ahora después lo que había sucedido la noche anterior, y al darse cuenta de la gran afinidad y química que aun existía entre ellos; ahora más que nunca tenían la certeza de que sería casi imposible encontrar a la persona que los complementara y los hiciera sentirse tan bien. Ambos lo sabían y lamentaban que las cosas no terminaron b