—¿Señorita Sommers? —dijo el teniente bastante sorprendido de ver a la joven allí— ¿Cómo ha estado?
—Hola, teniente, bastante bien, teniente —le dijo— Recuperada por completo.
—Me alegro mucho, señorita Sommers —dijo sonriendo— Y… ¿A qué se debe la visita?
—Creo que puede ayudarnos —dijo sonriendo con afabilidad— Ella es mi compañera, Sandra Jones. Nosotras estamos estudiando Psicología del crimen en este semestre y nos mandaron un trabajo, es realmente una encuesta, mire usted —le dijo entrega