—Ah, cierto... Quiero decir, diles que son de parte de la tía Vanessa —se corrigió Vanessa con torpeza.
Ryan sonrió y le devolvió el celular.
—Muchas gracias. Es una persona muy bondadosa. Mis hijos estarán muy contentos si algún día la conocen. —Sonrió con nostalgia—. Los extraño muchísimo. Hace mucho que no los veo. La última vez fue hace tres meses, cuando regresé a mi pueblo.
—Seguro que ellos también extrañan a su padre —Vanessa sonrió con dulzura—. Si quieres, puedes tomarte unos días libr