Después de arreglarse, Ryan salió de su habitación. Como era de esperar, su aspecto sorprendió a sus hijos, sobre todo a Ariel, que la noche anterior había visto lo guapo que podía ser su padre.
—¿Papá? ¿Cómo te volvieron a crecer el bigote y la barba? ¡Fue rapidísimo! —dijo Ariel, señalando la cara de Ryan.
Ryan se tocó el bigote y la barba y sonrió.
—Je, je. ¡Tal vez mi cara sea fértil y por eso me crecen tan rápido!
—¿Eh? ¿Eso significa que tienes abono en la cara?
La inocente pregunta de Ari