Ryan sonrió al escuchar la petición de su jefa. Al parecer, Vanessa ya se había retractado de lo que dijo. Fuera lo que fuese que la hizo cambiar de opinión, había decidido que quería volver a hacerlo con su sirviente.
—¿Quiere otra ronda, señora Johnson? —preguntó Ryan sin volverse, todavía de espaldas a ella.
Vanessa apoyó la cabeza en su hombro y respondió sin vacilar.
—Mmm... ¿por qué? No me digas que ya estás agotado. Como todavía no terminamos de ducharnos, no tiene nada de malo hacerlo un