Hannah descendió del coche, caminó sin pausa hasta el enorme galpón, no tenía intenciones de espiarlo, solo quería hablar con él y entregarle lo que había olvidado. Sabía que quizás al verla se molestaría, pero ya no había vueltas atrás.
Cuando levantó la mirada su corazón se paralizó. Varios lobos de enorme tamaño interrumpiendo su paso.
Rápidamente las bestias dejaron al descubierto sus afilados colmillos que sobresalían de una enorme mandíbula, sus gruñidos hizo temblar la tierra haciendo qu