Me escondo cerca de la entrada de la casa, y me dispongo a esperar pacientemente. Sé que el invitado no va a quedarse a cenar, porque antes he pasado por la cocina y estaban preparando una cena normal, solo para los residentes en la casa, según me han dicho cuando me he interesado por lo que estaban haciendo y si teníamos algún invitado.
Estoy cerca de la entrada, pero lo suficientemente lejos como para no ser vista en cuanto salgan por la puerta, porque si, conozco a Alfa Carlop, y sé que va a