El cuarteto está saciando su sed de sangre en el bosque, todos despertaron después de media hora y le costó un poco más a Reuben. Su ansiedad enorme, entiendo el drama de Bran al verme tranquilo cuando desperté con colmillos. Selig se levantó de sopetón y se hincó a mi cuello. Nunca había visto al pelón tan desesperado y no quería soltarme. Bran lo alejó y volvió en sí. Luego, para aligerar el momento, bromeamos que Alinor cuando se entere le hará pagar por esa invasión. La vista desde este pin