Me puse en marcha y me moví rápido en dirección del chico sin camisa. Pero cuando estoy a un paso de él, soy retenida. Me ha puesto la tela invisible, no entiendo y la ira me invade. Karamat está colmando mi paciencia, él me ordenó atacar y ahora me castiga. Al voltear a verlo sus ojos están perdidos en el chico joven y puedo darme cuenta de que lo está protegiendo. La sangre se calienta en mi cuerpo, me siento usada y cansada de todos. Soy la bestia que todos manejan y pisotean. A mi mente vue