Los licántropos del bosque Wentwood son bien amables, nos dieron la bienvenida y nos ubicaron en unos bohíos. Es reducida la manada, una familia a lo mucho de veinte y no tienen niños. Sin embargo, al ver a los de nuestra manada se alegraron. Ellos son libres y escaparon de su gente por no querer aceptar las reglas absurdas de los alfas. Todavía no entienden que un alfa no es solo gruñir y exigir. Necesitamos más empatía, ser un líder implica mucho más, debes conseguir que te sigan por respeto,