Nos encontramos en una barbacoa con la manada y estoy volteando la carne. El día está bonito, el sol salió aunque no calienta, pero se aprecia admirar. El encuentro con mi padre fue difícil y había salido huyendo. Al volver por Belli, Selig se encontraba tomando café y me contó que salió con Zetes para la ciudad de los fantasmas. No tenía más remedio que esperarla, me di un baño y cuando estaba secándome para vestirme, Takeo tocó fuerte la puerta. Su ataque fue para la invitación de la barbacoa