La voz de este hombre la aborrezco, los chicos se han reagrupado a mi alrededor y mi madre vaga por la habitación. La mamá de Berwin está sentada en la cama y se ve preocupada.
—Ve al grano, no es una llamada amistosa —le respondo y soltó una sonora carcajada.
—Recordaste a tu mamá. Dime, ¿y a mí? ¿He vuelto a tu corazón? —aprieto el celular y no tolero haber querido a alguien de esa calaña.
—No eres tan importante, aparentemente. —Los ojos de Berwin se ven alarmantes.
—Te afecté, no tuve opc