Albert tenía todo listo para ir a la fiesta. Mientras se bañaba recordó ese momento tan caliente que tuvo con Dianne. Su polla reaccionó como si lo estuviera disfrutando en ese momento, se puso dura, pero tan dura que dolía y Él cerró sus ojos para masturbarse. Cada gemido le era dedicado a ella.
Cuando se descargó jadeo tan fuerte que casi se queda sin respiración, pues eyaculó abundante semen como si hubiera estado llenándose desde el día anterior, observaba ese líquido blanquecino irse por el