NARRA LA REBELDE
Termino la fiesta y yo feliz sentada con Albert juntos por fin, al frente de nosotros mis padres, mis abuelos, mis tíos que nos observaban complacidos, y mis primos me sacaban el dedo burlándose sacándome la lengua, también les regrese el gesto cuando vi que Joseph mi hermano puso cara de enojado y con su mano me hizo señas de que lo siguiera.
—Mierda, ¿y ahora qué hago? Joseph es enojón carajo, pero si yo solo respondí a lo que me hacían, noooo —Albert se dio cuenta de que me l