James
“James, yo no quiero casarme contigo”.
La frase se repite en mi cabeza sin parar. Todo este tiempo estuve seguro de que ella deseaba casarse, y que solo le daba vueltas al asunto con mi abuela para pretender que es una buena persona, y que de verdad está preocupada por lo que yo pueda pensar.
Pero cuando la escuché decirme eso, algo en mi interior se encendió como árbol de navidad. ¡¿Cómo es posible que ella no quiera casarse conmigo?! No hay mujer en Nueva York, e incluso me atrevería a