Daphne
Esto debe ser otro de esos sueños lúcidos que siempre tengo. James King está arrodillado delante de mí y masajea mis pies como si fuese el perfecto esposo ideal. Esto debe ser una broma de cámara escondida o algo así.
—Muy bien papás, ahora deben tomar a las mamás de los brazos y mientras ellas se relajan en la pelota, ustedes les harán un suave masaje en la espalda —ordena el doctor.
—Vamos —dice James extendiendo su mano.
Parpadeo varias veces como una tonta. Tiene una semana evitándom