Daphne
—¡Daphne, espera! —escucho que me grita, pero yo no quiero detenerme, no quiero que vea mi rostro cubierto de lágrimas.
Corro empañando mis anteojos al punto de que no veo nada delante de mí. Pretendo irme por la entrada principal, pero cuando siento que avanzo y avanzo sin conseguir la salida, me doy cuenta de que me he confundido de pasillo, no sé dónde estoy.
De pronto siento la mano de James tomando mi hombro.
—Daphne, ¿por qué has huido de esa manera? —pregunta con la voz agitada. N