*Relata Samanta
Escuche la voz emocionada de mi mamá hablarme varias veces a través de la puerta de mi habitación, hasta que abrió la puerta y literal se arrojó encima de mí.
— ¡Vámonos Sami!, vamos de compras.
Dormía tan a gusto en mi cama, y no quería moverme de ahí, pero mamá tampoco me dejaría en paz, así que perezosa me levanté y me dirigí al baño.
— Mamá, háblale a Carlos que venga por nosotras— grite desde mi baño.
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*Recuerdo
Cuando estamos en el colegio de medicina, pasamos el tiempo